sábado, 11 de septiembre de 2010

¡Bravo! ¡La mejor serie mexicana del año!

Cómo he disfrutado la serie de Televisa “Gritos de muerte y libertad”, producida por Bernardo y Leopoldo Gómez, un acierto, con una extraordinaria realización y las actuaciones son óptimas.

Durante las pasadas dos semanas, he estado atento a que el reloj marque las 22:00 horas para poder deleitarme con “Gritos de muerte y libertad”. La serie ha permito calentar los ánimos para las festividades de septiembre ya próximas. Bernardo y Leopoldo Gómez lograron, a diferencia del Gobierno Federal, rendir tributo a los héroes independentistas.

Las actuaciones de Alejandro Tommasi como el P. Miguel Hidalgo y Costilla han sido dignas de reconocimiento, nos han brindado una pincelada de la verdadera personalidad de Hidalgo. Alberto Estrella, en un impecable papel del P. José María Morelos y Pavón. Lumi Cavazos extraordinaria como la Corregidora. Cecilia Suárez encarnando a Leona Vicario. Un gran elenco para una historia excepcional, narrada de una forma muy humana y veraz.

Se agradece que se realicen este tipo de producciones, porque además de entretener, educan. ¡Felicidades es extraordinaria!

¿Hasta cuándo?

Mi hermoso y prometedor sábado se presenta como una gran oportunidad para aprender, para ir a un bosque cercano para mí ya acostumbrado (y merecido) ejercicio. Me preparo para encender el coche y sorpresa, tengo que hacer una de las actividades que más me cuestan es este mundo (además de ir a los bancos, contestar el teléfono y el corte de cabello, hehehe) cargar gasolina.

¿Cuál va a hacer mi sorpresa? Resulta que con las “políticas de deslizamiento” que realizan las autoridades hacendarias, hoy 11 de septiembre, aumenta el precio de las gasolinas.

De esta forma, el litro de Magna cuesta $ 8.52, de Premium $ 9.98 y de Diesel $ 8.88. Lo siento jóvenes ahora las bombas Molotov saldrán más caras, a este paso, tendrán que importar sus materias primas de Estados Unidos o Guatemala quizá hasta de los Emiratos Árabes Unidos.

Los economistas llaman a lo que seguirá como el efecto dominó, pues con el aumento de los combustibles inmediatamente se incrementan los precios de los transportes a pretexto del alza de los mismos, lo que genera aumentos en los precios de los productos. Las personas que acudimos a los supermercados, percibimos como quincena con quincena suben los precios de los productos y afecta el poder adquisitivo.

Otra muestra, en el mes de julio, de acuerdo con Petróleos Mexicanos, se despachó 741 mil barriles de Magna en promedio diariamente. En contraste de Premium sólo se vendieron 57 mil barriles diarios como media.

Creo que ahora los “gasolineros” tienen una gran preocupación, adaptar las bombas para que puedan marcar los precios cuando superen los 10 pesos, que no tardará mucho. Para el siguiente aumento, la Premium rebasará la barrera de los 10.

Lo que celebro es que alguien prometió que no iba a subir los combustibles para que yo y mi familia pudiéramos vivir mejor.

Recuerdas, ¿qué pasó un día como hoy?

Hoy 11 de septiembre se ha convertido en una fecha emblemática, dos acontecimientos marcaron el curso de la historia, transformaron a toda una generación, cambiaron esquemas y rompieron paradigmas. En 1973, en Chile, Augusto Pinochet encabezaba un golpe de estado contra el presidente Salvador Allende. En 2001, en Estados Unidos de Norteamérica, los atentados terroristas contra el World Trade Center (las Torres Gemelas) en Nueva York, el Pentágono y un avión en Shanksville, Pensilvania.

Un fenómeno inmediato al golpe de estado en Chile, fue la forma en la que el mundo conoció la noticia, que tardó horas en ser conocido por las naciones del orbe. Era poca o nula la información que provenía de Santiago, del Palacio de la Moneda o de la situación del presidente Allende.

Las imágenes desoladoras del Palacio de Gobierno semidestruido tras el bombardeo conmocionaron a los espectadores, pues fue hasta que se comprendió que Salvador Allende había muerto y con él, un gobierno socialista. El general Pinochet instauraría una dictadura que coartó las libertades y las garantías de su pueblo, miles de chilenos serían desaparecidos, torturados y asesinados. Una vez que el golpe triunfó, salieron a la luz, las últimas fotografías de Allende con casco militar y portando una ametralladora regalo de Fidel Castro.



Para algunos chilenos comenzaría una pesadilla, que dejó una profunda huella en una generación que hasta la fecha alcanza a comprender lo que significó para la historia chilena el golpe y la posterior dictadura de Augusto Pinochet.

Septiembre 11, 28 años después, las operaciones en el espacio aéreo de los Estados Unidos de Norteamérica comenzaban como era rutina, nada parecería indicar el pandemónium que se avecinaría. El vuelo de American Airlines número 11, que partía del Aeropuerto Internacional Logan de Boston (Ma.) con destino al Aeropuerto Internacional de los Ángeles (Ca.), fue secuestrado y se impactó a las 08:46:40 en la fachada Norte de la Torre Norte (Torre 1) del World Trade Center en Nueva York, entre los pisos 93 y 99. Minutos más tarde, a las 09:03:06, el vuelo 175 de United Airlines, que también cubría la misma ruta, fue impactado por terroristas contra la fachada Sur de la Torre Sur (Torre 2) del mismo conjunto, entre los pisos 77 y 85.

Fotografía de Wikipedia

Transcurridos escasos minutos, a las 09:37:44, el vuelo 77 de American Airlines, que partió del Aeropuerto Internacional Washington – Dulles con dirección al Aeropuerto Internacional de los Ángeles, impactaría el lado Occidental del Pentágono en el condado de Arlington (Va.), al Sur de Washington, D.C. Finalmente, el vuelo 93 de United Airlines que cubría la ruta entre el Aeropuerto Internacional Liberty de Newark y el Aeropuerto Internacional de San Francisco, se precipitaría a tierra a las 10:03:11 en Shanksville (Pensilvania), como resultado del intento por recuperar el avión que había sido secuestrado, presumiblemente su blanco sería la Casa Blanca o el Congreso de los Estados Unidos.

Gran parte de las personas tenemos muy presente el momento en que “en vivo”, en una transmisión sin paralelo en la historia de las comunicaciones, fuimos testigos del impacto del segundo avión en la Torre Sur del World Trade Center en Nueva York.

Nadie podía imaginarse presenciar los instantes de desesperación, caos, tragedia, incertidumbre y muerte, que reinaban en esos minutos. Las imágenes parecían producto de la más terrible de las tramas cinematográficas. Una vez que fuimos espectadores del derrumbe de ese símbolo de la Ciudad de Nueva York, se produjo en la Tierra un silencio profundo.

El mundo cambió como lo conocimos, salió a la luz lo más bajo, ruin y vil del hombre. Pero también surgió lo más digno, noble y solidario de los seres humanos, miles de héroes irrumpieron a las calles para rescatar a todas las personas que fueron víctimas inocentes del odio, de la incomprensión, de la intolerancia, de la cerrazón y de la estupidez. La misma estupidez que clamó por una venganza que culminó con las guerras de Afganistán y la del Golfo II.

El 11 de septiembre, marcó a otra generación, que vimos en tiempo real la catástrofe y la destrucción. Pero más que eso, el mundo nunca volvería a ser el mismo, en especial para la industria aérea y la seguridad aeroportuaria.

Tiempo después, tuve la oportunidad de visitar la llama “ground zero” o la “zona cero”. Además del vacío que dejaron las Torres Gemelas, se siente un hueco en el estómago con el sólo hecho de pensar en todas las personas que murieron en ese lugar, en ese día tan infame, y en todos aquellos héroes que perecieron posteriormente y que seguramente en los siguientes años habrá más defunciones producto del contacto con los escombros tóxicos, pero que no les importó arriesgar su salud, con tal de salvar vidas.

Dos ejemplos trágicos en sus respectivas proporciones que imprimieron un sello especial a dos generaciones, cuyo lazo radica en la ambición, en la venganza, pero en el vínculo más elemental, la sed de poder. 11 de septiembre de 1973, no se olvida. 11 de septiembre de 2001, tampoco podrá ser borrado de nuestra memoria. Pero espero que no sea para buscar revancha, sino aprender y perdonar. ¡Nunca más se permitan estas monstruosidades!

Quisiera dedicar estas sencillas líneas a todas aquellas víctimas de estos dos acontecimientos y también a los voluntarios que arriesgaron su vida para que otros vivieran y que su legado sigue vivo.

viernes, 10 de septiembre de 2010

¡Viernes por fin!

Una de las experiencias más gratas es la llegada del viernes. El cierre de la semana laboral significa la mejor oportunidad para encontrarse con los amigos, convivir, compartir, comentar.

En verdad que es valiosísimo el poder contar con grandes camaradas, con aquéllas personas que te hacen la vida grata, llevadera, que te aceptan tal cual eres, con quien te sientes en plena confianza y libertad. Como dice un viejo dicho, te conocen tal cual eres y te siguen hablando.

Obras y obras han sido publicadas sobre la amistad, tratados de filósofos, alaban una de las más grandes relaciones que puede tener un hombre. Es la familia que se escoge. “Un hermano puede no ser un amigo, pero un amigo será siempre un hermano” (Benjamin Franklin).

Con los amigos (en la extensión de la palabra) lloras, ríes, vives aventuras de todo tipo, creces y maduras. Con ellos eres un libro abierto, eres transparente, a los amigos es imposible ocultarles nuestros sentimientos. Gabriel García Márquez señala: “un verdadero amigo es quien te toma de la mano y te toca el corazón”.

Te brinda los mejores consejos, opiniones, sugerencias pero no trata de imponer su criterio, te da la libertad de escoger. Porque la amistad se sustenta en ello, en la libertad que da la aceptación recíproca. Sirio: “una amistad que termina nunca había comenzado”.

¿Qué es el mundo sin amigos? Se experimentaría la vil de las soledades, el peor de los sin sentidos, la más profunda de las tristezas. El más grande de los vacíos. “Toda la grandeza de este mundo no vale lo que un buen amigo”, afirma Voltaire.

“La única manera de poseer un amigo es serlo” (Emerson), por ello, ¡gracias a todos ustedes! Cada viernes, pienso en cada uno de ustedes, mis amigos.

Cuando uno ama…

¿Cuál es la frontera entre el cariño, enamoramiento y amor? ¿En qué se distinguen? ¿Cómo sé cuando en verdad amo? Preguntas muy profundas, que me invitan a reflexionar si he experimentado el amor en mi vida, a dialogar conmigo si he dado amor, a confrontarme si me he atrevido a amar.


 
La vida es amor, amor es vida. El éxito de una vida se mide por el amor que he sembrado, por el amor que he dejado al pasar por la vida de las personas. Si en cada encuentro mi huella fue de amor y qué han intensa fue.

Amor es donación. Ahí comenzamos a dar sentido a la respuesta a las cuestiones que propusimos. ¿Por qué donación? Porque es vaciarme, volcarme al otro, al ser amado. Doy mi ser por entero, no reservo nada para mí. Si reservo algo, es cariño, si me guardo todo es enamoramiento.

La responsabilidad es signo indiscutible del amor. El amor no daña, no hiere, no engaña, no lastima. Es compromiso (que el responsable asume) porque implica estar presente, trabajar por él. Es origen y destino. Por ser responsable, implica que hay un sujeto que es causa directa del amor. Si creo que sólo es destino, entonces es cariño, si soy irresponsable, es enamoramiento.

Desinterés, signo inefable del amor. Porque quien ama, busca el bienestar del otro, procura su perfección, quiere su madurez. Corrige fraternalmente, motiva, orienta, aconseja aún con que la verdad incomode. Siempre dará lo mejor de sí y hablará con certeza. Si mi relación tiene cierto interés, es cariño, si busco otro fin, es enamoramiento.

Prueba de fuego para el amor, la aceptación, pero de la persona en su conjunto, con sus luces y sombras, como es y lo que es. Ir más allá de lo físico, de lo estético, de lo material, de lo visible y aparente. Asentimiento de la persona en su conjunto desde que decidí amarla. Tolerancia es cariño, negación es enamoramiento.

Totalidad, porque el amor es total, no admite partición. Es uno, es imposible que se divida. Es absoluto y radical, se regala, no se compra, no se mendiga, no se regatea. Es principio y fin. Quien brinda parcialidades da cariño, quien divide está enamorado.

Una última, el amor es plenitud, porque acompaña hacia la eternidad, guía por los senderos, aún por más obscuros y accidentados, brinda las fuerzas para seguir adelante. Es motor e impulso. Quien es espectador, guarda cariño, quien limita, busca enamoramiento.

jueves, 9 de septiembre de 2010

Paciencia y vida interior

Paciencia y vida interior es una frase que a menudo mis más cercanos me escuchan decir, misma que yo aprendí de un sacerdote.

Paciencia es una virtud que se cultiva, que se trabaja todos los días, en cada momento, que requiere de un gran esfuerzo, porque es tan sencillo abandonarla y ser presa de la desesperanza.

En publicaciones anteriores, hablaba del problema que enfrenta la juventud en estos días por el sin sentido de la vida, eso es reflejo justo de lo anterior, de la desesperanza.

Paciencia es fruto de la ecuanimidad, porque permite dimensionar las cosas en su punto medio. La paciencia no sólo se refleja en la tolerancia, se refleja en las actitudes que en muchas ocasiones reflejan las prisas y carreras de las que somos sujetos.

No sé si se han encontrado con personas que no pueden dejar quietas sus extremidades (brazos o piernas), o que mueven los dedos mientras intercambiamos opiniones, o qué tal cuando estamos expresando algo, nuestro interlocutor con su lenguaje corporal refleja su impaciencia por que terminemos. Hombres que arden en deseos por llegar a su destino sin disfrutar el camino que se tiene que recorrer para llegar ahí.

Es en ese tenor, el punto medular de nuestra existencia, el sendero que debemos cruzar para llegar al éxito en nuestras vidas, que a pesar que en la sociedad en que vivimos, en la que el mismo está determinado por los aspectos monetarios, podríamos afirmar que el verdadero éxito es el sentirse pleno, realizado. Plenitud que sólo llega después de aprender a vivir y a recorrer la vía que nos corresponde.

Nuestro peregrinar incluye altas colinas, montes, montañas, cimas a las que hay que ascender pero a nuestro paso, que no es el mismo de los demás, es el personal, en el que me siento feliz porque avanzo, pero también me permito contemplar lo que voy experimentando. Pero eso sí, sin dejar de caminar. Cuando se presentan obstáculos que parecen insondables, el desesperado optará por seguir sin detenerse para ver las mejores alternativas para proseguir, el paciente, se detendrá un momento, analizará la situación y entonces tomará la mejor decisión.

Es ahí donde la paciencia se convierte en una aliada, pero también en consejera y cumple con su objetivo.

La vida interior, es mucho más complicada pero no imposible de alcanzar. Parte de la fe madura, de una verdadera experiencia religiosa centrada en el Dios que no abandona, pero que permite actuar. En el Dios que te ha dotado del mayor regalo de todos, la libertad, en la que tienes gran responsabilidad, de enfrentar lo que te corresponde y aceptar lo que no puedes cambiar.

La vida interior te brinda la verdadera libertad, porque es fruto de ella, te capacita y te faculta para vencer cualquiera de las adversidades. Vivir en libertad es la libertad interior, que nunca podrá ser tomada por nadie ni nada. El mejor ejemplo es la experiencia del Cardenal Francis Xavier Nguyen Van Thuan, que fue preso de un régimen vietnamita durante más de ocho años, pero que escribía que en la época en la que fue prisionero, es cuando experimentó su mayor grado de libertad.

Ha sido para mí, fuente de gran inspiración una frase del discurso de despedida del presidente Richard M. Nixon, al personal de la Casa Blanca que pronunció el nueve de agosto de 1974, en el que se expresó desde el fondo de su ser, en el que se permitió ser él. Tiene una gran carga emotiva, pues era la última vez que hablaría como el Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica y que abandonaba la Casa Blanca y Washington. Es curioso cómo siendo tan fuerte, él era el único capaz de destruirse y lo hizo.

Aquí el fragmento:

“…And as I leave, let me say, that is an example I think all of us should remember. We think sometimes when things happen that don't go the right way; we think that when you don't pass the bar exam the first time -- I happened to, but I was just lucky; I mean my writing was so poor that bar examiner said, "We have just got to let the guy through." We think that when someone dear to us dies, we think that when we lose an election, we think that when we suffer defeat, that all is ended. We think, as T.R. (Theodore Roosevelt) said, that the light had left his life forever.

Not true. It is only a beginning always. The young must know it; the old must know it. It must always sustain us because the greatness comes not when things go always good for you, but the greatness comes when you are really tested, when you take some knocks, some disappointments, when sadness comes, because only if you have been in the deepest valley can you ever know how magnificent it is to be at the highest mountain…”



Fusión desde tú origen


El pasado miércoles, nos invitaron a un desfile de moda dentro del International Designers México primavera 2011, titulado: “Mäka, fusión desde tú origen”. Que combina los trabajos tradicionales de los artesanos de Querétaro y del diseñador queretano Alejandro Medina.

Fue grata la experiencia, pues iba acompañado de una gran diseñadora y coordinadora de modas, Heidi Ruiz, que me iba comentando los modelos que iban apareciendo por la pasarela.

En un primer momento, desfilaron los conjuntos de infantiles, a cargo de unos pequeños niños que mostraron atuendos muy originales y de alta calidad.

Una vez que terminaron los pequeños, salieron los conjuntos femeninos y masculinos con una serie de gratas propuestas. En lo particular me agradó una guayabera con motivos en vez de las tradicionales líneas y bolsas, con un cintillo en la espalda que hace de una prenda típica, algo exclusivo.

En los atuendos femeninos, llamó la atención un vestido azul con un fajín de motivos artesanales que fue de lo más destacado de la noche.

Agradecemos que se desarrollen este tipo de desfiles de modas que combinen y fusionen aspectos modernos con las artesanías. Salimos con una muy grata impresión. ¡Felicidades!

miércoles, 8 de septiembre de 2010

En busca de la paz interior (I)

A lo largo de la vida de los hombres, nos dedicamos a encontrarnos, buscamos sin cesar el sentido de la vida, pero es fundamental partir de la premisa que hay que encontrar nuestra paz interior.


¿Qué es la paz interior? Es el momento en que encuentras refugio, donde a pesar de la peor de las tormentas está la tranquilidad del ojo del huracán. No es tarea fácil, no en sencillo, requiere un gran ejercicio de introspección, de sanación, pero lo más importante de aceptación.

Hay que partir del encuentro con nuestro equilibrio interior, Aristóteles señalaba que el equilibrio es la virtud, que es el arte de vivir en el medio. Si requerimos la introspección hay que comenzar a despojarnos de todo aquello que no nos corresponde, para asumir lo que en verdad somos.

Comienza quitándote tus títulos, tus estudios, tus honores y seguridades, y ahí es dónde comenzarás a vislumbrar lo que en verdad eres. Es un camino arduo, de dolor, porque encontrarás heridas que necesitan sanar y cicatrizar, mismas que no te han permitido crecer. Tira el “hubiera”, enfrenta tu pasado para poder reconciliarte con esos aspectos que llevas cargando a cuestas y que no te permiten liberarte.

Has comenzado a vivir en la libertad y alcanzas a contemplar el equilibrio interior que es nuestro objetivo. Sana, sutura, limpia lo que es necesario. Nada es por casualidad, es por causalidad (todo es causa de otra cosa). Elimina y emprende una limpieza a todo tu corazón, encontrarás áreas o aspectos no descubiertos y que te permitirán alcanzar nuestro ideal.

Sócrates decía, conócete a ti mismo y témete a ti mismo, pero no como miedo, sino como respeto, descubre el potencial que llevas dentro y transfórmalo en la fuerza vital que te permita seguir en la lucha.

Un punto importante es que lo más importante es lo que estás haciendo en este preciso instante, el presente es un regalo efímero, el pasado ya está atrás. Cuando encuentras el equilibrio, te das cuenta que es necesario tener la fuerza suficiente para aceptar aquello que no puedes cambiar, pero también la fuerza para cambiar aquello que sí puedes y que está en ti.

Una vez que has entrado en sintonía con estos episodios de tu vida, acepta que son parte esencial de ti, que para bien o para mal, marcaron tu vida. Acéptate, respétate y ámate. El aceptarte no es tarea sencilla, porque implican todas tus luces y sombras, lo que eres, en la condición en la que estás y en el momento actual. Es reconocer que así soy y que puedo ser feliz, implica otro reto al ver todas aquellas cosas que podría mejorar.

El respeto, requiere de un trabajo constante, hay infinidad de actitudes que te demostrarían el cómo no te respetas que te sorprenderías. El objetivo es ser siempre fiel a ti mismo.

De la aceptación, del respeto surge el amor. Este proceso, es más palpable en las relaciones humanas en cualquiera de sus formas. Acepto, respeto, amo. El amor a uno mismo, en grado exacerbado se confunde con egoísmo o narcicismo, pero también lo contrario es un apocado, acomplejado, la virtud es el amor. Pero el amor como expresión de la voluntad. Valoro, aprecio la persona que soy, en primer lugar porque soy persona y porque existo, voy asumiendo mi identidad y me amo. Por ello soy ecuánime.

Uno de los más grandes teólogos de la actualidad, Anselm Grüm, nos comparte una serie de reflexiones sobre cómo encontrar nuestro equilibrio interior, para así forjar nuestra paz interior. Inspirados en el fraile benedictino, comenzaremos esta serie de reflexiones sobre cómo encontrar nuestra paz interior.

Como primer acercamiento, entender que la vida está llena de aprendizajes y como dice San Benito, hay que ejercitarnos en el “ars spiritualis”. La ecuanimidad como mencionábamos es fruto de la paz interior, pero para llegar a ella hay que aprender un arte espiritual. Nuestro campo de entrenamiento es la vida misma, lo cotidiano, lo cercano e inmediato.

De ahí que deducimos, sé un hombre de encuentro, abierto a la realidad que te rodea, pero no pierdas tu individualidad (tu yo).

Déjate sorprender por todo lo que se te puede presentar en tu vida, lo más maravilloso es el poder de asombro, como cuando los niños descubren algo nuevo o cuando con gran ilusión o alegría escriben a los Reyes Magos.

El poder de asombro permite descubrir nuevas cosas en las ordinarias, en lo cotidiano, nos brinda nuevos bríos y nuevos motivos por los cuales hacer nuestras labores. Como dice Nietzsche, quien encuentra un por qué para vivir, encontrará el cómo.

Sorpréndete del poder de escucha, aprende de todo aquello que se te presente. Atento con el mal del criticón, que no es lo mismo que la crítica. Sé tolerante, respetuoso y ten en cuenta que las opiniones de los otros también son valiosas.

De ahí que sea tan importante el encuentro, el diálogo que debe siempre de privilegiarse. Te enriquecerás de los demás, por eso hay que estar abiertos.

Pero eso sí, no pierdas tu individualidad, forma tu criterio y sé firme en lo que crees. El que seas un hombre de encuentro y con gran apertura, no significa que seas veleta. Marca tus límites para evitar que puedas perder tu rumbo o tu individualidad. Cada uno es un gran tesoro y es importante que te lo creas.

Aprovecha aquello que sirva para tu crecimiento, desarrollo y madurez, desecha lo que no sirve, pero escucha. Cuando aprendas a vivir así, la vida transcurrirá y fluirá y comenzarás a sentir esa paz interior.

Cuando experimentas esa paz, harás hasta lo imposible para luchar por ella y no permitirás que nada ni nadie te la arrebate.

La próxima semana comentaremos otro aspecto para ir en busca de la paz interior.

¡Enhorabuena, senadora Green!


Foto de la Jornada en Internet

Pocos mexicanos cuentan con una trayectoria ejemplar como la senadora Rosario Green Macías. Una mujer con amplia experiencia en los asuntos de política exterior de nuestro país. Embajadora de carrera y Diplomática por vocación, la que fuera secretaria de Relaciones Exteriores, Rosario Green dio una cátedra al analizar el mediocre (por decirlo menos) informe que envió la Secretaría de Relaciones Exteriores, el pasado martes seis de septiembre, en conformidad con la glosa del IV Informe de Gobierno.

Un informe gris, que se limita a dar números, que no va más allá o que hubiese siquiera realizar un estudio de fondo sobre las ya complicadas relaciones con los Estados Unidos, Canadá, Europa, Centro y Sudamérica, el Caribe o el resto del mundo. No aporta nada, ni señala aciertos (que dudo que los haya) o errores. Creo que no extrañaría señalar que tampoco presentó los retos de la política exterior mexicana.

Haciendo gala, la senadora Green afirmó que la única respuesta a ello es porque no hay nada bueno que reportar. México ha perdido prestigio ante el concierto de las naciones, no ocupa cargos en la ONU, ni en la oficina del Alto Comisionado para los Refugiados o el Concejo de Derechos Humanos. A su vez, increpó el por qué México no presentó una protesta enérgica al Gobierno de Canadá por la repentina (claro, para los ciudadanos de a pie) imposición de visas a los connacionales, o no se tuvo un mejor acercamiento con Sudamérica, aún más, por qué no se ha vuelto la mirada hacia la Unión Europea o por qué no se ha mejorado la accidentada relación con el Caribe.

Los índices de confianza en nuestro país van en desplome. Todavía recordamos las intervenciones de Felipe Calderón cuando afirmaba que no había que hablar mal de México, pero señor Calderón, los acontecimientos hablan por sí mismos.

Como decía una película, en el país en el que no pasa nada, vemos que secuestran a personas a diestra y a siniestra y como si nada, a un importante actor de la vida nacional, Diego Fernández de Ceballos y seguimos esperando noticias. En Tamaulipas asesinan a 72 inmigrantes y no pasa nada. Las inundaciones en varios Estados y se pasea por helicóptero, el TPH – 01, para “analizar” la situación y las personas siguen esperando ayuda (que por cierto, hay que acudir en apoyo de los mexicanos necesitados acudiendo a los centros de acopio de las representaciones de los Gobiernos de los Estados o a Cruz Roja). Aprovechando, quisiéramos preguntar el por qué veto la Ley de Cooperación Internacional. No hay día en que no se presenten noticias con ejecuciones. Así, ¡claro que dan ganas de venir a invertir a México!

Cuánta razón tiene Senadora Green al ver cómo la política exterior mexicana si sigue por estos rumbos, mejor dicho sin rumbo, está condenada a fracasar, porque desprestigiada ya está.

¿Dónde quedaron esos días de la influyente política exterior mexicana? En la que el mundo respetaba las opiniones de México y en la libre determinación de los pueblos. En la que diversos Estados agradecen a México sus intervenciones en diversos foros internacionales como Israel, Guatemala, Cuba (antes del “vienes comes y te vas”), España, Chile, Argentina, entre otros.

¿Con qué cara se le puede recriminar a los Estados Unidos el trato a nuestros paisanos que cruzan ilegalmente la frontera? Cuando en el Sur, nuestra frontera es tierra de nadie, o mejor dicho de los “polleros”, “maratruchos” y demás delincuentes destacando los funcionarios de migración.

¿Por qué nuestro país no aprovecha los tratados internacionales de intercambio de diversa naturaleza, que sostiene con otras naciones? Que cabe mencionar que no se ha firmado ninguno en lo que va de esta “administración”.

Qué grandes pueden llegar a ser los zapatos de ilustres hombres y mujeres, y que conste que no lo decimos por la actual secretaria Patricia Espinosa que ha hecho un papel vergonzoso. Pero como es costumbre de este gobierno, nadie tiene la decencia o la dignidad para renunciar cuando no es capaz de llevar a cabo la misión que le fue encomendada. Si fuera así, en una de esas, hasta nos quedamos sin presidente.

¿Qué pasará con el COP 16 del que somos anfitriones a finales del presente año? ¿Con qué sandez responderá el gobierno mexicano?

Patricia Espinosa, tendría mucho que aprender de personalidades como la de Rosario Green Macías, que como en una plaza de toros, después de una buena faena, orejas y rabo (costumbre mexicana), le decimos, “ole” matador. ¡Enhorabuena, senadora Green!

martes, 7 de septiembre de 2010

Y, ¿ahora?



Esa es una pregunta muy recurrente entre los jóvenes de nuestro país, pues es enfrentarse a una realidad. Y, ¿ahora qué voy a hacer después de la preparatoria, de la universidad? En esta ocasión, quiero compartirles unas reflexiones.

Es muy importante, que en los programas de preparatoria e inclusive desde la secundaria, se incluya una adecuada orientación vocacional, pues de ello depende la felicidad y la realización de muchos jóvenes que aspiran a desarrollarse en algún campo laboral, profesional y también por qué no decirlo, en la vida.

A ellos, hoy quiero dedicar estas sencillas líneas, en primer lugar a todos los que se enfrentan con esa decisión, ¿qué voy a estudiar? Ya desde que cursas el quinto año de Bachillerato (segundo de preparatoria), tienes la presión, aunque no la expreses, de escoger el área en la que vas a ingresar para concluir los estudios medios superiores y que serán el inicio de tu trayectoria profesional.

Generalmente, los bachilleratos te ofrecen cuatro áreas de especialidad, la I, está dedicada al ámbito matemático, es decir, Arquitectura, Actuaría, Cálculo, Diseño Gráfico e Industrial, Economía (aunque también puedes cursar la III, pero aquí es más enfocado a cálculo), Física, Ingenierías (Civil, Mecatrónica, Telecomunicaciones, etc.).

El área II, se especializa en las áreas, Química, Biológica, Médica; en donde después, puedes continuar con las carreras de Biología (en todas sus especialidades), Medicina, Química.

En algunas escuelas e institutos, la I y la II están invertidas, pero ese es el eje.

Área III, se conoce como Económico – administrativas, como su nombre lo indica, incluye, Administración (de Empresas, de Negocios Internacionales, pública, hasta de herencias), Comercio Internacional, Economía (con la aproximación administrativa), Ingeniería Industrial (por aquello del administrador con casco) y Mercadotecnia (que entiende, no es lo mismo que Comunicación)

La que cursé y que fue la mejor experiencia de mi vida, fue la IV, que es la Humanista. En ella puedes desarrollar todas las humanidades, es decir, Comunicación, Derecho, Filosofía, Historia, Humanidades, Literatura, Pedagogía, Publicidad, Teología.

Lo anterior sólo es una pequeña muestra de lo que puedes estudiar y a lo que te puedes dedicar. Recuerda que lo más importante es que seas tú y solamente tú el que decida qué es lo que quiere hacer. Es muy válido escuchar opiniones y en especial de tus papás, de amigos, pero lo que no puedes hacer es dejar que otro decida por ti.

Si tienes dudas, acude con expertos que te podrán ayudar, hay baterías de exámenes de orientación vocacional que te indicarán tus preferencias, pero no son definitivas, porque depende de ti.

Escucha tu interior, pero sí es fundamental que sepas lo que te gusta y para lo que eres excepcional, pues la madurez consiste en conocer tus limitaciones, pero lo más importante tus capacidades.

Revisa los planes de estudio de las diferentes universidades, cada uno tiene un perfil muy determinado, haz una lista de las opciones que te interesen e investiga las fechas de los exámenes de admisión. Recuerda que mientras más temprano lo presentes, más posibilidades tienes de ser aceptado y si buscas financiamiento o beca, también da mayores oportunidades.

El límite será lo que tú quieras marcarte como tal. No olvides que el final depende del principio. En la universidad experimentarás una libertad que puede confundirte, es normal, pero también es parte del proceso que sepas cómo manejar esa libertad.

Atento, ¡tu carrera será la mejor inversión que puedes hacer, no la desperdicies!

La segunda parte de esta colaboración, es dedicada a los jóvenes que están por salir o que ya salieron de la universidad. La pregunta es muy parecida, y, ¿ahora dónde voy a trabajar? ¿Qué significa salir al mundo? ¿Por qué no encuentro trabajo?

En una primera aproximación te digo que no te preocupes si no has encontrado trabajo, la situación del país no es la óptima para que cuando salgas, tengas algo bien remunerado. En ese sentido hay que enfrentar otra realidad, ¡no malbarates tu educación, tu inversión!

Hay carreras que se prestan y demandan que se comience con la vida laboral para adquirir experiencia. Es una oportunidad invaluable. Si no lo haces, tampoco te preocupes, pero sí aprovecha el tiempo con realizar actividades que te permitan desarrollarte y prepararte mejor, como aprender o perfeccionar un idioma, tomar diplomados que complementen lo que ves en las aulas, pero sobre todo, pregunta, cuestiona, debate, para formarte un criterio. Y si puedes, practica un deporte, porque es fundamental para mejorar tu aprendizaje, aunque no lo creas, porque cualquier actividad deportiva, permite desarrollar tu voluntad.

Como segundo punto, es importante que investigues las técnicas para presentar un curriculum vitae profesional, que en verdad sea tu carta de presentación. Hay errores en los que son comunes de incurrir, como el de colocar una fotografía; colocar porcentajes de los idiomas, es mentira quien es capaz de dominar una lengua al 100%, te reto a que me digas que de esa manera hablas el español (o no wey), en esos casos se coloca el nivel (básico, intermedio, avanzado, dominio o capaz de entablar conversaciones de negocio, etc.).

El CV, como mencionaba es tu carta de presentación, pero ten en cuenta que los reclutadores en promedio ocupan menos de tres minutos para tomar una decisión. Por ello es fundamental ser claro, conciso, pero eficiente; menos es más, dice una premisa de comunicación.

Incluye un objetivo, eso es muy positivo, porque demuestra que eres una persona con los pies en la tierra. Otro punto es colocar tus habilidades, pero en las que en verdad destaques. Cuida de no incluir en tu escolaridad el kínder en que estuviste y la maestra a la que le mordiste el brazo por primera vez.

Hay muchas formas en las cuales puedes buscar vacantes, hay bolsas de trabajo universitarias, otras en Internet, otros son los llamados “head hunters”, ferias de empleo, en fin. Lo importante es que no te desanimes, así tengas que enviar 300 aplicaciones por estadística una pegará.

Recuerda que también buscar empleo es un trabajo arduo, administra tu tiempo, conoce tus habilidades para que identifiques aquellos perfiles en los que eres afín. Lee, aprende otro idioma, programas de computación y como mencionaba, haz ejercicio.

Una tercera arista, el momento de la entrevista que es fundamental. Huelga decir que seas más que puntual. Atiende tu vestuario porque tu presencia será decisiva, tu peinado, tu calzado. Pequeños detalles pero demuestran mucho, como tu atención a los detalles. Cuida las posturas, sé tú mismo, no pretendas. El contacto visual es fundamental porque habla que no tienes nada que esconder y tu seguridad.

Responde sólo lo que te pregunten, pero sé inteligente y sagaz, porque hay preguntas clave en las que se determina todo, como por ejemplo, “háblanos de tus debilidades”, error clásico es contestar, “ser detallista o perfeccionista”; es una falsa humildad porque no es correcto aparentar virtudes como vicios.

Ya para finalizar, hay que recordar que el tiempo de crisis es de riesgo, pero también de oportunidad. Hay una infinidad de casos de éxito que demuestran que hay oportunidades para quienes las buscan.

Jóvenes no se desanimen, que esas mismas oportunidades están esperando a quienes la buscan. Entonces, ahora sí, y ahora, a ser feliz.