miércoles, 23 de marzo de 2011

Gracias Liz

Son pocas las personas cuyo talento es capaz de transportarnos a mundos diferentes, nos permiten ser coprotaginistas de grandes e increíbles aventuras. Pero lo más curioso de estas personalidades es su propia vida, es una verdadera novela.
Una de estas grandes fue Elizabeth Taylor, la cual inmortalizó su nombre al ser una de las más importantes e influyentes estrellas del llamado séptimo arte. Nacida en un suburbio cerca de Londres, Hampstead un 27 de febrero de 1932 conquistó varios premios, Óscar, Globo de Oro, BAFTA y David de Donatello. Sus actuaciones más memorables fueron Cleopatra y ¿Quién teme a Virginia Woolf?
En 1999 el Instituto Americano de Cinematografía la nombró como la séptima mejor actriz femenina de los primeros cien años del cine.
Es de agradecer los grandes momentos en la pantalla grande compartidos con Dame Elizabeth, nos regaló su arte, el cual quedará inmortalizado para siempre. Gracias Liz.

martes, 22 de marzo de 2011

lunes, 21 de marzo de 2011

La Transfiguración Cuaresmal

En el caminar cuaresmal en vías de la magna celebración de la Pascua, el II Domingo de Cuaresma (Mt 17, 1 – 9), contemplamos una actitud propia de quien busca con sincero corazón a Jesús.

"Seis días después, Jesús tomó a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, y los llevó aparte a un monte elevado. Allí se transfiguró en presencia de ellos: su rostro resplandecía como el sol y sus vestiduras se volvieron blancas como la luz.
De pronto se les aparecieron Moisés y Elías, hablando con Jesús. Pedro dijo a Jesús: "Señor, ¡qué bien estamos aquí! Si quieres, levantaré aquí mismo tres carpas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías".
Todavía estaba hablando, cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra y se oyó una voz que decía desde la nube: "Este es mi Hijo muy querido, en quien tengo puesta mi predilección: escúchenlo".
Al oír esto, los discípulos cayeron con el rostro en tierra, llenos de temor. Jesús se acercó a ellos y, tocándolos, les dijo: "Levántense, no tengan miedo"".
Jesús prepara siempre el camino para quien lo desea buscar de corazón. Los discípulos tenían seis días con Él, no habían visto, ni habían sido testigos de eventos significativos pero querían seguirlo, no podían apartarse de Él. Algo tenía esa figura la cual era como un imán para ellos, un misterio, pero ahí querían estar.
Al principio comenzarían como cualquier nueva encomienda, con mucho ánimo, con altas expectativas, con alegría y también, miedo. Pero así es la vida de quien quiere seguir al Maestro. Sólo seis días llevaban con Cristo y no se imaginaban la gran aventura a la cual se embarcarían. Jesús les sorprendería a cada instante, a cada momento, pero también los llevaría al límite, a vencerse a sí mismos confiando en Él.
El episodio del Evangelio narra uno de los pasajes más bellos, porque vemos a Cristo glorioso y transfigurado, donde resplandecía desde el interior para dar la luz al mundo. Los discípulos nerviosos y en particular Pedro se sintieron a gusto y esa es una tentación a la cual podemos tender, el quedarnos en el confort de una situación cómoda, en la cual no pareciera debemos esforzarnos en algo.
¿Cuál sería la sorpresa de escuchar la voz del mismísimo Dios, del Padre y afirmar sobre su Hijo muy amado? Los discípulos ya no podían dudar porque lo vieron, sabían a quien seguir, conocían la verdad y era alcanzable.
Al comprender lo sucedido, la reacción natural fue la de temor, pero también lo propio del Señor es invitarnos a no tener miedo a confiar porque Él está con nosotros, camina con nosotros y ve por nosotros.
Este Evangelio en el itinerario comenzado el Miércoles de Ceniza, nos invita a llevar a cabo una Transfiguración Cuaresmal, en la cual podremos emanar la luz interior de Dios y así compartirla.

sábado, 19 de marzo de 2011

Era un hombre bueno

Hoy celebramos la fiesta de un gran hombre, San José, Patrón de la Iglesia Católica. Poco sabemos sobre él, sólo la línea del Evangelio, “era un hombre bueno”. Pero ese hombre bueno se convirtió en un modelo para el camino de la santidad porque es ejemplar la forma en la cual cumplió su misión y comprender que el centro era Jesús y no él.
Carpintero de profesión, de gran corazón, fue moldeando la parte humana de su hijo putativo, le hizo madurar, le enseñó una profesión con gran amor y dedicación. Fue su soporte durante muchos años, me imagino cómo enseñaba a Jesús a caminar, a comer, seguramente de cambiaba los pañales y como buen padre, seguro también le reprendía ocasionalmente.
José tenía todo el derecho de escribir un Evangelio o al menos una Epístola, porque nadie mejor para hablar sobre su hijo. Pudo haber encabezado una revuelta para tomar Jerusalén y así “facilitar” la misión de Jesús, pero no lo hizo. José prefirió mantenerse un paso atrás de Jesús, en una discreta posición.
Pienso en tantos y tantos San José modernos, los cuales orientan, encaminan, guían, acompañan, instruyen, educan y forman, A ellos quienes les toca la difícil misión de ser papás. A ellos también se les atribuye ser hombres buenos.

viernes, 18 de marzo de 2011

Un verdadero chiquero

Mañana el Partido de la Revolución Democrática se reunirá en Consejo para poder decidir de manera “democrática” su nueva dirigencia nacional. Dentro de las famosas tribus al interior, destacan los “Chuchos” con Jesús Zambrano y por el otro, los “Pejistas” con Dolores Padierna.
El proceso promete ponerse bueno, aún más interesante que la última pelea del “Canelo” porque aquí se vale de todo. Me urge ver el resultado y la forma en la cual será impugnado por el perdedor y el proceso se vendrá abajo menoscabando cada vez más la restante credibilidad del PRD si eso es posible.
Han quedo muy lejos esos días de un PRD respetable, el cual buscaba encontrar equilibrios y era una oposición responsable. Hoy es sinónimo del más bajo nivel de política, de corrupción y podredumbre. Sólo basta ver a una de los contendientes, Dolores Padierna quien representa la escoria, pues recordemos a su marido, el señor de las ligas, René Bejarano.
Me hubiera gustado en lo personal, que la actuación de Jesús Ortega durara un poco más, para darle espacio y así terminará él mismo con el PRD. El espectáculo de mañana y el desarrollo de ese partido es un verdadero chiquero, con el debido respeto a los puercos.

miércoles, 16 de marzo de 2011

Cerillo de un día

El ritmo de la información cada vez se hace más vertiginoso e imposible de alcanzar. Acontecimientos noticiosos de hoy, mañana son desplazados por otro y así sucesivamente.
Durante el primer trimestre del 2011, fuimos testigos de sucesos, de hechos, los cuales han dejado huella profunda en la historia. Si recordamos, en enero la Congresista de los Estados Unidos de Norteamérica, Gabrielle Giffords resultó herida por disparo de armas. Esa noticia fue superada por la huída del Presidente de Túnez tras serias protestas en ese país, desatándose un efecto dominó en Marruecos, Argelia, Egipto y Yemen. Días posteriores el mundo se sorprendió al conocer los atentados en el Aeropuerto de Moscú, pero fue superada por la caída de Hosni Mubarak en febrero.
En Libia comienza un movimiento para derrocar a Muammar al Gaddafi. Todo ello se olvidó por el terremoto, maremoto y accidente nuclear en Japón. En nuestro país las noticias locales han sido colapsadas por las coberturas a estos y otros elementos, pero no por ello debemos olvidar todos los aspectos a enfrentar.
En México la violencia y la delincuencia cada vez más toman mayor fuerza y espacios. Los políticos sigue cometiendo barbaridad tras barbaridad, como muestra nadie dijo nada cuando el pasado fin de semana se tuvo otro gasolinazo.
Es importante tener cuidado y no convertirnos en cerillo de un día, el cual enciende y se extingue al término de un día. Olvidar es volver a cometer los mismos errores y una característica del pueblo mexicano es su memoria limitado de corto plazo.

lunes, 14 de marzo de 2011

En busca de la paz interior (VI)

La paz interior es una labor de tiempo completo, muchas veces podemos trabajar años y años para conseguirla, pero en un momento todo puede derrumbarse. Por eso es importante seguir avanzando en lograrlo.
Uno de los principales lugares en los cuales es fundamental la paz interior es en el trabajo. Es cierto, el trabajo muchas ocasiones es un elemento de autorrealización, donde podemos expresar toda nuestra creatividad pero también nos puede dar alegría y felicidad.
Hay tres motivos para los cuales podemos trabajar, el primero es obvio, sostenerme, ganarme de forma digna la vida y por tanto, alcanzar la independencia.
La segunda motivación es verlo como un servicio a los demás. Esa dimensión es poco valorada porque no se tiene conciencia de la importancia de servir con prontitud y por qué no decirlo, con alegría. A mis alumnos de Mercadotecnia siempre les insisto acerca del servicio y la importancia de orientar todos los esfuerzos de la compañía al cliente, desde el colaborador más sencillo hasta los puestos más encumbrados.
El tercer punto, la forma en la cual realizamos nuestro deber refleja nuestro interior. Es decir, en el trabajo tengo la oportunidad de expresar desinterés, amor, entrega, confianza, claridad, diligencia, horades, etc.
El problema reside cuando una persona deja de trabajar para vivir y vive para trabajar. Es importante marcar límites, es importante aprender también a descansar, porque el hacerlo nos permitirá laborar con más ganas, con más dedicación y con mayor atención. El trabajo y el descanso debe ser un equilibrio.
Debo estar muy atento para no perderme en mi trabajo y dejarme arrastrar sólo por él. Una de las cosas para ello es aprender a separar los tiempos para cada cosa, pero también ser consciente de mi verdadero fin en la vida. Para poder crecer en mis deberes debo sentirme a gusto, contento, porque así será la forma en la cual los realizaré. Otros elementos para ayudarnos son el realizar lo pedido de forma diligente y eficiente porque así demuestro que soy una persona en quien pueden confiar, y eso hace una diferencia. La clave es encontrar la motivación para realizar cualquier trabajo, aún cuando no sea de lo más placentero.
Entonces podemos así afirmar, nuestra actitud frente a la vida refleja nuestro concepto de éxito. El mundo moderno quiere imponer la medición del éxito sobre la base del dinero y del tener. El éxito es la satisfacción de hacer las cosas ordinarias de forma extraordinaria y por amor.

domingo, 13 de marzo de 2011

La victoria sobre el pecado

Ya hemos comenzado con el Miércoles de Ceniza nuestro caminar cuaresmal hacia la gran celebración de la Pascual. El I Domingo de Cuaresma (Mt 4, 1 – 11) nos presenta la victoria de Jesús sobre el pecado.
“Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el demonio. Después de ayunar cuarenta días con sus cuarenta noches, sintió hambre. Y el tentador, acercándose, le dijo: "Si tú eres Hijo de Dios, manda que estas piedras se conviertan en panes". Jesús le respondió: "Está escrito: El hombre no vive solamente de pan, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios".
Luego el demonio llevó a Jesús a la Ciudad santa y lo puso en la parte más alta del Templo, diciéndole: "Si tú eres Hijo de Dios, tírate abajo, porque está escrito: Dios dará órdenes a sus ángeles, y ellos te llevarán en sus manos para que tu pie no tropiece con ninguna piedra". Jesús le respondió: "También está escrito: No tentarás al Señor, tu Dios".
El demonio lo llevó luego a una montaña muy alta; desde allí le hizo ver todos los reinos del mundo con todo su esplendor, y le dijo: "Te daré todo esto, si te postras para adorarme". Jesús le respondió: "Retírate, Satanás, porque está escrito: Adorarás al Señor, tu Dios, y a él solo rendirás culto".
Entonces el demonio lo dejó, y unos ángeles se acercaron para servirlo”.
Jesús quiso experimentar la condición humana, se hizo en todo como nosotros menos en el pecado, en ese sentido, como verdadero hombre, el Diablo quiso tentarlo, buscó la forma de hacerlo trastabillar.
La tentación nos lleva al pecado, necesariamente sin un programa de vida espiritual tendremos perdida la batalla. En la actualidad vivimos una verdadera guerra espiritual y nosotros estamos defendiendo nuestra alma y la vida eterna.
Tentaciones tendremos siempre, pero de nosotros depende el no consentirlas. Como siempre nuestro referente es Cristo. La forma en la cual hace frente a las tentaciones es la forma en la cual nosotros podemos vencerlas.
Es fundamental desmenuzar las tentaciones, para poder comprender su verdadero origen. Esto es, el autor es el maligno, él sabe perfectamente en dónde nos aprieta el zapato, cuál cuerda tocar y en dónde somos más frágiles. Si comprendemos eso, además de avanzar en nuestra madurez, podemos hacer frente a nuestra tentación constante dentro de nosotros.
Tres aspectos en los cuales también nos pega en nuestro ser más profundo. La primera tentación sobre el pan, la cual viene disfrazada del materialismo. Donde tengo mi corazón ahí está mi tesoro, si mi vida gira en torno del dinero, de las riquezas y del tener, estoy en la calle. De esa forma el Evangelio estará alejadísimo de mi vida. Dios y el dinero no son compatibles, porque si me rijo por el tener, jamás seré dueño de mí mismo. Esas tentaciones derivan en el egoísmo, la avaricia, la mentira, por lo cual será imposible tener relaciones maduras.
El segundo reto, la irresponsabilidad, el sinsentido y la desesperanza. La importancia de cuidar nuestra integridad, estar atento con los excesos, porque Dios nos ha creado libres, más no libertinos. Si queremos vivir el Evangelio y los vicios, nos encontraremos en una gran contradicción. El resultado de esto es la sensualidad, la gula, lujuria.
El último reto, el Diablo da poder, no se puede dudar, es una realidad, el Diablo da poder. Si se quiere pretender ser más que el Creador, estamos perdidos, la actuación fraudulenta, diabólica da poder. El poder y el Evangelio se repelen, porque la primera instrucción del Evangelio es el amor y el servicio, los cuales para alguien quien busca el poder son incompatibles. Como secuela de lo anterior es la soberbia, la autosuficiencia.
Pero Cristo nos da el camino para ir a más, el proyecto de Jesús es la vida, pero en plenitud. Jesús venció las tentaciones porque tiene la sabiduría de lo alto, tiene una gran visión sobre los tiempos, sabe la importancia de su proyecto y de mantenerse firme en el sí al Padre.
Hoy en este I Domingo de Cuaresma celebramos la victoria sobre el pecado de Jesús y con ello, confiamos en aquél quien ha vencido al mundo.