martes, 29 de marzo de 2011

La visión del Estado de México

Ha arrancado el periodo electoral para suceder al Gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto. Los principales partidos han comenzado a mostrar sus cartas y ya se perfilan los favoritos. Será un proceso electoral interesantísimo, porque seremos testigos de una fallida alianza entre el PRD y el PAN en un intento desesperado de tratar de vencer al PRI.
Los amarillos quieren postular como candidato de unión de las izquierdas a Alejandro Encinas, pero ya están las dificultades, para empezar el fuego amigo al interior del partido por insistir en una funesta alianza con el blanquiazul. En segundo lugar, la residencia del señor Encinas, la cual está marcada en Coyoacán. Al final esperamos un “acuerdo” entre las partes al interior del PRD.
Por otro lado, un panista de antaño, Luis Felipe Bravo Mena, el cual pretende ser el candidato de la alianza entre la derecha y la izquierda. El señor Bravo, cuenta con muchos elementos en contra, el primero es un hombre gris, el cual nunca ha ganado una elección, siempre ha sido político plurinominal. Quizá su mejor logro sea el no haber estorbado a Vicente Fox en las elecciones del 2000.
Un aspecto destacado sobre estos dos personajes ilustres, y el cual no puede perderse de vista, es el hecho de ser por segunda vez son candidatos al Gobierno del Estado de México y seguramente volverán a perder.
En lado de los tricolores, está el candidato de la unidad, Eruviel Ávila, el cual ha tenido una brillante carrera como político mexiquense. En él se han colocado todos los esfuerzos priístas para refrendar el excelente gobierno de Enrique Peña y garantizar la continuidad con un gobierno cumplidor.
La visión del Estado de México permitirá hacer pronósticos sobre el 2012. Promete ser muy entretenida e interesante la rebatinga por el poder.

lunes, 28 de marzo de 2011

El fuego amigo

Hemos escuchado esa expresión en algún momento de nuestra vida, pero no se comprende su verdadero significado hasta vivirlo en carne propia. Como dice la expresión, utilizada en la jerga militar, el fuego amigo consiste en disparos hechos por el propio bando, en otras palabras, tu propio equipo te acata.
El fuego amigo es más doloroso, porque proviene de tus seres queridos, te conocen y saben cuáles son tus puntos débiles y de ello toman ventaja. También se convierten en los peores jueces y por ello hacen juicios temerarios sobre decisiones tomadas o por tomar. Nadie les ha preguntado su opinión y sin embargo la expresan sin reflexionar un momento sobre las consecuencias.
No existe forma de esquivar ese tipo de fuego, porque siempre está latente, siempre hay posibilidad de ser herido, pero lo más importante es aprender a sortearlo y no dejar que afecte. Eso sólo se logra con amor y vivir en la caridad. Ese es el único y verdadero escudo y chaleco contra el fuego amigo.

domingo, 27 de marzo de 2011

Dame de beber

Hemos llegado a la segunda parte de la Cuaresma con el III Domingo de Cuaresma (Jn 4, 5 – 42), en el Ciclo A, nos hace valor nuestro bautismo. Es en este domingo donde contemplamos el hermoso encuentro de Cristo con la samaritana.
"Llegó a una ciudad de Samaría llamada Sicar, cerca de las tierras que Jacob había dado a su hijo José. Allí se encuentra el pozo de Jacob. Jesús, fatigado del camino, se había sentado junto al pozo. Era la hora del mediodía.
Una mujer de Samaría fue a sacar agua, y Jesús le dijo: "Dame de beber". Sus discípulos habían ido a la ciudad a comprar alimentos. La samaritana le respondió: "¡Cómo! ¿Tú, que eres judío, me pides de beber a mí, que soy samaritana?". Los judíos, en efecto, no se trataban con los samaritanos. Jesús le respondió: "Si conocieras el don de Dios y quién es el que te dice: 'Dame de beber', tú misma se lo hubieras pedido, y él te habría dado agua viva". "Señor, le dijo ella, no tienes nada para sacar el agua y el pozo es profundo. ¿De dónde sacas esa agua viva? ¿Eres acaso más grande que nuestro padre Jacob, que nos ha dado este pozo, donde él bebió, lo mismo que sus hijos y sus animales?". Jesús le respondió: "El que beba de esta agua tendrá nuevamente sed, pero el que beba del agua que yo le daré, nunca más volverá a tener sed. El agua que yo le daré se convertirá en él en manantial que brotará hasta la Vida eterna".
"Señor, le dijo la mujer, dame de esa agua para que no tenga más sed y no necesite venir hasta aquí a sacarla". Jesús le respondió: "Ve, llama a tu marido y vuelve aquí". La mujer respondió: "No tengo marido". Jesús continuó: "Tienes razón al decir que no tienes marido, porque has tenido cinco y el que ahora tienes no es tu marido; en eso has dicho la verdad".
La mujer le dijo: "Señor, veo que eres un profeta. Nuestros padres adoraron en esta montaña, y ustedes dicen que es en Jerusalén donde se debe adorar". Jesús le respondió: "Créeme, mujer, llega la hora en que ni en esta montaña ni en Jerusalén se adorará al Padre. Ustedes adoran lo que no conocen; nosotros adoramos lo que conocemos, porque la salvación viene de los judíos.
Pero la hora se acerca, y ya ha llegado, en que los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad, porque esos son los adoradores que quiere el Padre. Dios es espíritu, y los que lo adoran deben hacerlo en espíritu y en verdad". La mujer le dijo: "Yo sé que el Mesías, llamado Cristo, debe venir. Cuando él venga, nos anunciará todo". Jesús le respondió: "Soy yo, el que habla contigo".
En ese momento llegaron sus discípulos y quedaron sorprendidos al verlo hablar con una mujer. Sin embargo, ninguno le preguntó: "¿Qué quieres de ella?" o "¿Por qué hablas con ella?".
La mujer, dejando allí su cántaro, corrió a la ciudad y dijo a la gente: "Vengan a ver a un hombre que me ha dicho todo lo que hice. ¿No será el Mesías?". Salieron entonces de la ciudad y fueron a su encuentro.
Mientras tanto, los discípulos le insistían a Jesús, diciendo: "Come, Maestro". Pero él les dijo: "Yo tengo para comer un alimento que ustedes no conocen". Los discípulos se preguntaban entre sí: "¿Alguien le habrá traído de comer?". Jesús les respondió: "Mi comida es hacer la voluntad de aquel que me envió y llevar a cabo su obra.
Ustedes dicen que aún faltan cuatro meses para la cosecha. Pero yo les digo: Levanten los ojos y miren los campos: ya están madurando para la siega. Ya el segador recibe su salario y recoge el grano para la Vida eterna; así el que siembra y el que cosecha comparten una misma alegría. Porque en esto se cumple el proverbio: 'no siembra y otro cosecha'
Yo los envié a cosechar adonde ustedes no han trabajado; otros han trabajado, y ustedes recogen el fruto de sus esfuerzos". Muchos samaritanos de esta ciudad habían creído en él por la palabra de la mujer, que atestiguaba: "Me ha dicho todo lo que hice".
Por eso, cuando los samaritanos se acercaron a Jesús, le rogaban que se quedara con ellos, y él permaneció allí dos días. Muchos más creyeron en él, a causa de su palabra. Y decían a la mujer: "Ya no creemos por lo que tú has dicho; nosotros mismos lo hemos oído y sabemos que él es verdaderamente el Salvador del mundo"".
El itinerario cuaresmal en el cual estamos recorriendo, ha comenzado la segunda etapa. Los domingos anteriores celebrábamos la victoria de Jesús sobre las tentaciones, el domingo siguiente (II De Cuaresma) nos invitaba a vivir una Cuaresma transfigurada con Cristo.
En este domingo, se nos presenta el proceso catequista, porque Jesús se acerca al centro de la vida de los pueblos, los pozos, pues por esas zonas desérticas el agua representaba la vida o la muerte. No puede haber comunidad sin agua. Es por eso, Jesús quiere estar en el centro para encontrarse con aquella mujer quien lograría un cambio en Samaria.
Jesús ve a la mujer en el pozo, el relato evangélico lo narra de espléndida manera. La mujer ve algo en Cristo y hace preguntas interesantes al escuchar a Jesús. Primero le intriga el agua viva, pero comienza a juzgar con criterios humanos, de dónde la vas a sacar si no tienes con qué. Pero no recuerda el hecho, para Dios no hay imposibles.
¿Qué vería en Cristo puesto que pasó de ser un hombre interesante a profeta y de ahí a Mesías? Será porque en Él encontró la verdad, porque algo en lo cual el hombre busca aunque no esté consciente, es la verdad.
El hombre cuando no es capaz de confrontarse con la verdad, con su verdad, es imposible el asumir su identidad. Por eso la samaritana sabía perfectamente su condición, quería buscar su verdad y su felicidad en cuestiones materiales o en este caso, en personas, pero se quedaba limitada, por eso le llama la atención Cristo al decirle e invitarla a vivir en la verdad.
De ese encuentro fecundo, la samaritana se convirtió en una misionera, pues había algo que necesitaba comunicar, no lo podía callar, porque había encontrado la verdad, la cual se cimenta en Cristo. Hoy es ese llamado y esa petición a Jesucristo, dame de beber el agua viva.

viernes, 25 de marzo de 2011

¡Alégrate! Llena de gracia

Hoy los católicos celebramos la fiesta de la Anunciación, en la cual el arcángel Gabriel le anunció a María la buena nueva sobre su maternidad. María sería pues la Madre del Salvador.
Los planes de Dios siempre son un misterio para el hombre, porque la salvación del género humano dependía del sí libre de María. Yo quisiera imaginar el contexto de la Anunciación en dónde a una muchacha de 15 años aproximadamente se le presenta una misión de tal envergadura. No dudó, no lo pensó, ni reflexionó sobre las consecuencias, sólo dijo sí.
En la vida de María siempre fueron continuos “sí´s”. El primero el cual celebramos hoy y uno de los más complicados, el de la crucifixión. Ahí estaba María, quien conocía su misión, ser quien nos condujera a su Hijo.
Vivamos con la esperanza, la confianza, la entereza y la fe de María, de quien se dijo, “¡alégrate! Llena de gracia”.

jueves, 24 de marzo de 2011

Una cita ineludible

Los hombres por el hecho de serlo necesariamente tenemos una cita ineludible con la muerte, es el ciclo de vida y es una parte del proceso natural de los seres vivos.
La diferencia al afrontarla depende de nuestra experiencia de vida, si tenemos fe, sabemos es un paso necesario para llegar a la resurrección. Si no creo en la trascendencia o en la fe, es un proceso caótico y sin sentido, debido a mi cerrazón de creer en la nada.
Si tengo fe, me uno al Señorío de Jesús y estoy consciente sobre ese paso natural y lo afronto maduramente, resignado pero siempre con la esperanza en Jesús. Pero también cobro conciencia de mi condición de creatura y la necesidad de regresar al Creador. Somos hechos para un peregrinaje en esta tierra, pero por poco tiempo.
Al tener fe, puedo abrazar el duelo bien entendido, aunque la certeza de morir me entristece, me alegra la esperanza de la feliz resurrección. Pero también sé que Cristo va a cumplir su promesa de la vida en abundancia, la vida eterna.
Pero si no tengo fe, la vida y la muerte no tienen sentido. La vida se convierte en una ironía, en un juego del destino, la nada regresa a la nada.
¿Cuál es mi visión sobre la vida para traspolarla a la muerte?

miércoles, 23 de marzo de 2011

Gracias Liz

Son pocas las personas cuyo talento es capaz de transportarnos a mundos diferentes, nos permiten ser coprotaginistas de grandes e increíbles aventuras. Pero lo más curioso de estas personalidades es su propia vida, es una verdadera novela.
Una de estas grandes fue Elizabeth Taylor, la cual inmortalizó su nombre al ser una de las más importantes e influyentes estrellas del llamado séptimo arte. Nacida en un suburbio cerca de Londres, Hampstead un 27 de febrero de 1932 conquistó varios premios, Óscar, Globo de Oro, BAFTA y David de Donatello. Sus actuaciones más memorables fueron Cleopatra y ¿Quién teme a Virginia Woolf?
En 1999 el Instituto Americano de Cinematografía la nombró como la séptima mejor actriz femenina de los primeros cien años del cine.
Es de agradecer los grandes momentos en la pantalla grande compartidos con Dame Elizabeth, nos regaló su arte, el cual quedará inmortalizado para siempre. Gracias Liz.

martes, 22 de marzo de 2011

lunes, 21 de marzo de 2011

La Transfiguración Cuaresmal

En el caminar cuaresmal en vías de la magna celebración de la Pascua, el II Domingo de Cuaresma (Mt 17, 1 – 9), contemplamos una actitud propia de quien busca con sincero corazón a Jesús.

"Seis días después, Jesús tomó a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, y los llevó aparte a un monte elevado. Allí se transfiguró en presencia de ellos: su rostro resplandecía como el sol y sus vestiduras se volvieron blancas como la luz.
De pronto se les aparecieron Moisés y Elías, hablando con Jesús. Pedro dijo a Jesús: "Señor, ¡qué bien estamos aquí! Si quieres, levantaré aquí mismo tres carpas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías".
Todavía estaba hablando, cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra y se oyó una voz que decía desde la nube: "Este es mi Hijo muy querido, en quien tengo puesta mi predilección: escúchenlo".
Al oír esto, los discípulos cayeron con el rostro en tierra, llenos de temor. Jesús se acercó a ellos y, tocándolos, les dijo: "Levántense, no tengan miedo"".
Jesús prepara siempre el camino para quien lo desea buscar de corazón. Los discípulos tenían seis días con Él, no habían visto, ni habían sido testigos de eventos significativos pero querían seguirlo, no podían apartarse de Él. Algo tenía esa figura la cual era como un imán para ellos, un misterio, pero ahí querían estar.
Al principio comenzarían como cualquier nueva encomienda, con mucho ánimo, con altas expectativas, con alegría y también, miedo. Pero así es la vida de quien quiere seguir al Maestro. Sólo seis días llevaban con Cristo y no se imaginaban la gran aventura a la cual se embarcarían. Jesús les sorprendería a cada instante, a cada momento, pero también los llevaría al límite, a vencerse a sí mismos confiando en Él.
El episodio del Evangelio narra uno de los pasajes más bellos, porque vemos a Cristo glorioso y transfigurado, donde resplandecía desde el interior para dar la luz al mundo. Los discípulos nerviosos y en particular Pedro se sintieron a gusto y esa es una tentación a la cual podemos tender, el quedarnos en el confort de una situación cómoda, en la cual no pareciera debemos esforzarnos en algo.
¿Cuál sería la sorpresa de escuchar la voz del mismísimo Dios, del Padre y afirmar sobre su Hijo muy amado? Los discípulos ya no podían dudar porque lo vieron, sabían a quien seguir, conocían la verdad y era alcanzable.
Al comprender lo sucedido, la reacción natural fue la de temor, pero también lo propio del Señor es invitarnos a no tener miedo a confiar porque Él está con nosotros, camina con nosotros y ve por nosotros.
Este Evangelio en el itinerario comenzado el Miércoles de Ceniza, nos invita a llevar a cabo una Transfiguración Cuaresmal, en la cual podremos emanar la luz interior de Dios y así compartirla.

sábado, 19 de marzo de 2011

Era un hombre bueno

Hoy celebramos la fiesta de un gran hombre, San José, Patrón de la Iglesia Católica. Poco sabemos sobre él, sólo la línea del Evangelio, “era un hombre bueno”. Pero ese hombre bueno se convirtió en un modelo para el camino de la santidad porque es ejemplar la forma en la cual cumplió su misión y comprender que el centro era Jesús y no él.
Carpintero de profesión, de gran corazón, fue moldeando la parte humana de su hijo putativo, le hizo madurar, le enseñó una profesión con gran amor y dedicación. Fue su soporte durante muchos años, me imagino cómo enseñaba a Jesús a caminar, a comer, seguramente de cambiaba los pañales y como buen padre, seguro también le reprendía ocasionalmente.
José tenía todo el derecho de escribir un Evangelio o al menos una Epístola, porque nadie mejor para hablar sobre su hijo. Pudo haber encabezado una revuelta para tomar Jerusalén y así “facilitar” la misión de Jesús, pero no lo hizo. José prefirió mantenerse un paso atrás de Jesús, en una discreta posición.
Pienso en tantos y tantos San José modernos, los cuales orientan, encaminan, guían, acompañan, instruyen, educan y forman, A ellos quienes les toca la difícil misión de ser papás. A ellos también se les atribuye ser hombres buenos.