Aunque parezca una negación, es una afirmación. Es el sentir de las personas emprendedoras, seguras, firmes, dinámicas para las que el “no”, es una palabra ausente en su vocabulario. Para quienes la única forma de salir adelante es el trabajo arduo, cotidiano, honesto. Para quienes buscan construir y no destruir, dialogar y no confrontar. Para quienes han encontrado la verdadera libertad que sólo es posible si se vive con paz interior.
martes, 13 de marzo de 2012
lunes, 12 de marzo de 2012
El bueno, la mala y el de siempre
Vaya fin de semana, donde rindieron protesta los candidatos a la Presidencia de la República de las tres fuerzas más representativas del país. Desde ahí se puede vaticinar cómo será el resultado, “el final depende del principio”.
El de siempre, Andrés Manuel López Obrador no cambió gran cosa su discurso, su forma y el estilo en el cual tomó protesta como candidato de Morena. Muy atinadamente y respetando dentro de lo posible, sus coordinadores de campaña escogieron un recinto cerrado, moderado y el cual pudiera garantizar su cupo. No hubo por tanto novedad.
Por su parte, el bueno, Enrique Peña Nieto, hizo lo propio en Dolores Hidalgo, un evento caracterizado por su orden, por su gran discurso y por una trayectoria política capaz de sustentar un proyecto de Nación. También acató los lineamientos de la ley electoral para evitar dificultades.
La mala, Josefina Vázquez Mota, en un evento típico de las torpezas de Acción Nacional, se caracterizó por su mala organización, por su inexperiencia en eventos masivos y lo más significativo, su escasa concurrencia. Pero además con un discurso carente de contenido, lleno de expresiones propias de Cantinflas.
Ya desde los arranques propiamente de estos periodos extraños entre campañas y de campañas, se van perfilando quienes tienen y representan un proyecto viable de Nación y quién es una improvisada.
domingo, 11 de marzo de 2012
¿Qué signo nos das?
Llegamos al III Domingo de Cuaresma (Jn 2, 13 – 25), en este ciclo “B” comprendemos una nueva dimensión de Jesús.
“Se acercaba la Pascua de los judíos. Jesús subió a Jerusalén y encontró en el Templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas y a los cambistas sentados delante de sus mesas.Hizo un látigo de cuerdas y los echó a todos del Templo, junto con sus ovejas y sus bueyes; desparramó las monedas de los cambistas, derribó sus mesas y dijo a los vendedores de palomas: "Saquen esto de aquí y no hagan de la casa de mi Padre una casa de comercio". Y sus discípulos recordaron las palabras de la Escritura: El celo por tu Casa me consumirá.Entonces los judíos le preguntaron: "¿Qué signo nos das para obrar así?". Jesús les respondió: "Destruyan este templo y en tres días lo volveré a levantar". Los judíos le dijeron: "Han sido necesarios cuarenta y seis años para construir este Templo, ¿y tú lo vas a levantar en tres días?".Pero él se refería al templo de su cuerpo. Por eso, cuando Jesús resucitó, sus discípulos recordaron que él había dicho esto, y creyeron en la Escritura y en la palabra que había pronunciado.Mientras estaba en Jerusalén, durante la fiesta de Pascua, muchos creyeron en su Nombre al ver los signos que realizaba. Pero Jesús no se fiaba de ellos, porque los conocía a todos y no necesitaba que lo informaran acerca de nadie: él sabía lo que hay en el interior del hombre”.
Estamos en un gran peligro de perder el sentido de lo sagrado, de lo sacro, de aquello de un valor espiritual. Se estima más lo humano, lo divino se deja de lado, no se le da la importancia debida.
Jesús hoy nos recuerda lo importante de respetar las cosas de su Padre, de Dios. La escena es única en todo el Evangelio, la violencia de Cristo nos lleva a reflexionar sobre nuestras convicciones, de nuestras creencias y de nuestro actuar. Jesús por primera vez se muestra furioso y explota en cólera al ver las condiciones del templo, la usura, la venta, los atropellos, el robo, la hipocresía y el abuso a los pobres.
Los apóstoles dice el Evangelio recordaban la escritura, “el celo por tu Casa me consumirá”, por eso hoy toca en lo profundo de nuestro creer y actuar, ¿cómo es mi celo por las cosas de Dios?
Estamos tan acostumbrados a pedir señales, a exigir cuentas a Dios y nos unimos a la voz de los judíos, ¿qué signos nos das? Pero no abrimos nuestros ojos de la fe para ver todos los regalos cotidianos de Dios, todas sus obras y todas sus maravillas.
Es cierto, estamos en el itinerario cuaresmal, pero hoy Cristo nos hace esa pregunta ¿qué signo me das? ¿En qué estás trabajando en esta Cuaresma para ser digno de la Cruz? ¿Qué buscas transformar en tu persona para poder trascender?
Pero lo más importante, ¿estás dispuesto a buscar la conversión permanente, la cual sólo se da cuando hay un amor verdadero? Entonces sí, podrás hacer nuevas las cosas con Jesús y junto con Él, podrás reconstruir el templo en tres días.
viernes, 9 de marzo de 2012
miércoles, 7 de marzo de 2012
martes, 6 de marzo de 2012
lunes, 5 de marzo de 2012
domingo, 4 de marzo de 2012
¡Qué bien estamos aquí!
Avanzamos en el camino cuaresmal, a cada paso Cristo nos va invitando a crecer, a transformarnos, para lograr una “Cuaresma Transfigurante”. En el II Domingo de Cuaresma (Mc 9, 2 – 10) contemplamos la Transfiguración.
“Seis días después, Jesús tomó a Pedro, Santiago y Juan, y los llevó a ellos solos a un monte elevado. Allí se transfiguró en presencia de ellos. Sus vestiduras se volvieron resplandecientes, tan blancas como nadie en el mundo podría blanquearlas. Y se les aparecieron Elías y Moisés, conversando con Jesús.Pedro dijo a Jesús: "Maestro, ¡qué bien estamos aquí! Hagamos tres carpas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías". Pedro no sabía qué decir, porque estaban llenos de temor.Entonces una nube los cubrió con su sombra, y salió de ella una voz: "Este es mi Hijo muy querido, escúchenlo". De pronto miraron a su alrededor y no vieron a nadie, sino a Jesús solo con ellos.Mientras bajaban del monte, Jesús les prohibió contar lo que habían visto, hasta que el Hijo del hombre resucitara de entre los muertos.Ellos cumplieron esta orden, pero se preguntaban qué significaría "resucitar de entre los muertos"”.
El itinerario cuaresmal nos lleva a pasar de las tentaciones de Cristo en el desierto, de su triunfo sobre el mundo y el maligno, a su Transfiguración. En ello nos demuestra la forma en la cual avanzamos para acercarnos a Él.
La Cuaresma necesariamente me debe llevar a salir transfigurado para vivir la Pascua de Resurrección, para renacer al nuevo yo resplandeciente como Cristo, quien se convierte en el centro.
El hecho de vivir en el espíritu transfigurado me invita a moverme, a ir por todos lados a propagar el Evangelio, aún cuando pueda caer en la tentación de sentirnos a gusto, de expresar como los apóstoles, qué bien estamos aquí.
La misión requiere ir a más, a superarnos constantemente, pero lo más importante, a confiar más en Cristo que en nosotros. Así siempre tendremos la victoria. Porque Él ya ha vencido al mundo.
jueves, 1 de marzo de 2012
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¡Venga Tu Reino!
Adolfo Ruiz Guzmán
1 de marzo de 2012
ANSPAC
Meditación introductoria
Razones de mi fe
Introducción
Para mí es un gran placer el encontrarnos reunidos para compartir nuestra fe, porque al final del día esa es nuestra misión, compartir nuestra fe. Por ello quisiera partir de una cita de San Pedro en su epístola “siempre estén dispuestos a dar razón de su esperanza a todo el que les pida explicaciones” (1Pe 3,15).
Con esa premisa, quisiera hoy basarme en el “Cantico delle creature” de San Francisco, pero esta versión es una más sencilla, la cual fue tema de la película de Fratello Sole, Sorella Luna
“Dolce è sentire
come nel mio cuore
ora umilmente
sta nascendo amore!
Dolce è capire
che non son più solo
ma che son parte di una immensa vita che generosa
risplende intorno a me
dono di Lui - del Suo immenso amore!
Ci ha dato il cielo
e le chiare stelle
fratello Sole e sorella Luna
La madre terra
con frutti, prati e fiori,
il fuoco, il vento,
l'aria e l'acqua pura
fonte di vita per le sue creature...
dono di Lui - del Suo immenso amore
dono di Lui - del Suo immenso amore!”
Dulce es sentir
como mi corazón
ora humildemente
está naciendo amor.
Dulce es entender
que no estoy solo
pero que soy parte de una inmensa vida que generosamente resplandece entorno a mí
Es un don de Él de su inmenso amor.
Me ha dado el cielo
y las claras estrellas
hermano Sol y la hermana Luna
La madre tierra
con sus frutos, césped y flores
el fuego, el viento
el aire y el agua pura
fuente de vida para sus creaturas
don de Él, de su inmenso amor,
don de Él de su inmenso amor.
Qué hermoso escuchar el “Cántico de las Creaturas”, o al menos una versión de él, porque es tan intenso, tan grande, y serían insuficientes 20 sesiones para comentarlo y meditarlo. Hoy queremos comentar las razones de mi fe.
Relación personalísima
El escuchar las frases o al menos parte de las frases de San Francisco, nos invita a una gran reflexión sobre el sentido de nuestra existencia. San Francisco escribe su cántico dos años antes de su muerte, ya casi ciego, pero con una fe para abrazar a su hermana muerte.
En la versión de la película, el “cántico de las creaturas” da un pauta para una meditación muy profunda, desde el primer párrafo nos invita a contemplar la misericordia, grandeza, magnanimidad, pero lo más importante el amor de Dios.
La oración se convierte por tanto, en una fuente inagotable de amor, porque puedo experimentar a Dios más cerca de lo que nunca pensé. La mejor oración es la humilde, la del corazón, porque de un corazón humilde es donde brota el amor.
Dulce es sentir
como mi corazón
ora humildemente
está naciendo amor.
San Francisco dice, “si tú, siervo de Dios, estás preocupado por algo, inmediatamente debes recurrir a la oración y permanecer ante el Señor hasta que te devuelva la alegría de su Salvación”.
He ahí una razón de mi fe, el hecho de experimentar una relación personalísima con un Dios, quien se hace cercano a mí, muchas veces está tan cerca, pasando casi imperceptible o palpable.
Soy parte de un todo
Cuando comprendo eso, me doy cuenta de mi participación de la dignidad de Dios, porque fui hecho a su imagen y semejanza. Entonces soy parte de Dios, porque soy parte de su inmenso amor, soy parte de un todo.
Dulce es entender
que no estoy solo
pero que soy parte de una inmensa vida que generosamente resplandece entorno a mí
Es un don de Él de su inmenso amor.
Me ha dado todo
Del amor de Dios proviene todo cuanto somos, todos los dones recibidos, todas nuestras capacidades, nada es nuestro, Él me ha dado todo.
Me ha dado el cielo
y las claras estrellas
hermano Sol y la hermana Luna
Así es donde veo tantas razones para tener fe, para creer en Dios, para amar a su Hijo quien me dio a un Padre amoroso, quien me dio a su madre, María, para interceder por nosotros.
Cuántas cosas hoy al inicio de la Cuaresma aprecio para poder dar a los demás razones de mi fe.
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